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TESTIMONIO: RIELES BAHIA DE QUINTEROS
Inauguran en Villa Grimaldi memorial con rieles hallados en Quintero
En imponente monumento en forma de cubo se integró el material ferroviario con los que agentes de organismos represivos de la dictadura amarraron cuerpos de torturados antes de lanzarlos al mar desde helicópteros.
Este sábado 5 de mayo a las 11 horas será inaugurado en el Parque por la Paz Villa Grimaldi (avenida José Arrieta 8401, Peñalolén) el proyecto museográfico Testimonio Rieles Bahía de Quintero.
La iniciativa gestionada Corporación por la Paz Villa Grimaldi recibió el financiamiento del Gobierno, a través del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior y Codelco.
El monumento fue construido con rieles encontrados en el sector Bajos de Cochrane, cerca de la bahía de Quintero, entregados por el magistrado Juan Guzmán Tapia.
El material de la línea ferroviaria fue empleado por los funcionarios de los aparatos represivos del gobierno militar para amarrar a los detractores previamente torturados para luego ser lanzados al mar.
De acuerdo a la corporación, los cuerpos eran posteriormente “metidos en sacos y subidos a helicópteros Puma por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) en la base aérea de Peldehue o el aeródromo de Tobalaba”.
“Los pilotos del Comando de Aviación del Ejército emprendían rumbo a la costa con su carga de muerte y allí lanzaban al mar sus víctimas con la esperanza de que el peso de los rieles impidiera que los cuerpos salieran a flote”, agregó.
El organismo recordó que el 12 de septiembre de 1976, emergió desde el fondo del océano el cadáver de Marta Ugarte en la playa La Ballena, ubicada entre Los Molles y Los Vilos.
Fue ésa “la única evidencia de esa monstruosa forma de aniquilamiento aplicada a cientos de prisioneros de la dictadura. Ella había sido detenida el 9 de agosto del mismo año y luego fue brutalmente torturada por el grupo Delfín de la Brigada Lautaro, dirigida por Germán Barriga de la DINA”.
La corporación destacó que “desde un primer momento estuvo consciente de de que esos pedazos de metal, además de su valor judicial, histórico, simbólico y museológico, poseían una gran importancia afectiva para los familiares de los detenidos desaparecidos.
El monumento que se inaugurará este sábado es un cubo de cinco por cinco metros, girado respecto del plano horizontal, como un elemento “contenedor” que da cuenta de la pérdida de orientación e inestabilidad histórica, la no gravedad y la flotación en silencio.
Es un volumen revestido con láminas de cobre a modo de “manto” que recorta la silueta del cubo contra el cielo. El cobre, en el que descansan los testimonios históricos, es un material resistente a la intemperie que acusa el paso de los años en su pátina verde envejecida.
En la construcción del espacio de exhibición y resguardo de los rieles participaron los arquitectos Juan Pablo Araya y Leonel Sandoval, mientras que los conocimientos técnicos para la correcta manipulación y conservación de los rieles corrieron por cuenta de Johanna Maria Theile Bruhns.
ACTO HOMENAJE A VÍCTOR DÍAZ
Con acto en Villa Grimaldi recordarán a ex dirigente comunista Víctor Díaz por Pablo Soto A.
Se trata del primer homenaje que sus hijas organizan en el centro de detención hasta donde hace 31 años fue llevado el desaparecido subsecretario general del PC.
Una de las caras visibles más conocidas por el país en materia de reivindicación de derechos humanos es Viviana Díaz. La dirigenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) junto a su hermana, Victoria, durante casi tres décadas, han dedicado su vida para que se aclaren las circunstancias en que desapareció su padre, el ex subsecretario General del Partido Comunista de Chile y dirigente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) Víctor Díaz López.
Un anhelo que a partir de este año comenzó a cobrar fuerza gracias las investigaciones del ministro en visita del llamado caso Calle Conferencia, Víctor Montiglio, quien logró que ex militares confesaran la autoría del crimen, por lo que ahora sólo resta que se cumpla el deseo de que haya justicia.
Para compartir la información con la ciudadanía, las hijas del desaparecido dirigente junto a otras representantes de la AFD realizarán este sábado una actividad artístico cultural en la ex Villa Grimaldi; actividad que incluirá un espectáculo musical a cargo de Victoria Díaz.
"Nunca hemos hecho ningún acto en Villa Grimaldi, que fue el lugar donde él fue llevado en el momento en que lo detienen y por eso escogimos este lugar para llevar a cabo el acto", explica a El Mostrador.cl Viviana Díaz, quien además dará a conocer el macabro recorrido que su padre debió hacer por distintos centros de detención antes de encontrar la muerte.
"Producto de la investigación llevada a cabo por el ministro Montiglio, nos enteramos que tras su paso por Villa Grimaldi, mi padre fue trasladado hasta la "Casa de Piedra" y terminó su vida en el cuartel de exterminio de calle Simón Bolívar”, señala.
“Con estos antecedentes – señala– se comienza a esclarecer el caso de una persona que hemos buscado por tantos años y por su puesto, tras conocer estos nuevos datos, esperamos que haya justicia”, indica sobre los avances de la causa que serán mencionados por el abogado Eduardo Contreras en el marco de la actividad.
Otro de los puntos que destaca es la agilidad que Montiglio ha dado a las diligencias pertinentes durante este año, para resolver de manera más expedita el caso. “De enero a la fecha se ha avanzado mucho más de lo que en treinta años se hizo en el caso específico de mi padre”, señala sobre los cerca de 70 ex agentes de la DINA procesados por secuestro y homicidio calificados.
El futuro de Viviana Díaz
Durante 30 años, Viviana Díaz ha entregado literalmente su vida a su padre, en una búsqueda sin descanso y enfrentando peligros y la adversidad de muchos caminos para encontrar la verdad. Una causa que dice no dejará de abrazar ahora que está ad portas de lograr justicia en el caso de la muerte de su padre.
“En 30 años por haber permanecido en esta organización días, meses y años, hoy no sólo busco a mi padre sino que a todos los detenidos desaparecidos de Chile, porque he conocido sus historias de vida y proyectos que fueron interrumpidos brutalmente”, cuenta.
Historias de desgarro y dolor que han tocado profundamente a esta mujer y que aún la siguen sensibilizando, sobre todo después de enterarse sobre escabrosos detalles de la muerte de su propio padre.
“Hemos conocido el tipo de muerte que tuvo mi padre en el cuartel de Simón Bolívar junto a otras personas como Reinalda Pereira, Fernando Ortiz y Horacio Cepeda, cuyas muertes se han ido configurando gracias a los alegatos en la corte, descubriendo antecedentes estremecedores”, revela Díaz, especialmente sobre el caso de Pereira, quien se encontraba embarazada y tras su muerte su hijo aún vivía, según revela el relato de uno de sus torturadores.
“Por estas cosas que hemos escuchado, tan duras y tan crueles, creemos que es necesario dar a conocer, para que se entiendan los por qué de la búsqueda de la verdad y la justicia que hemos mantenido por tantos años”, concluye.
“ROSAS en VILLA GRIMALDI”
MARÍA TERESA ELTIT CONTRERAS
Rut: Sin Información
Fecha de Nacimiemto: 01 09 52, 22 años a la fecha de su detención.
Domicilio: Avda Gordon 2857, San Miguel, Santiago.
E.Civil: Soltera
Actividad: Estudiante de Secretariado DUOC
Militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR
Fecha de su detención: 12 de diciembre de 1974.
María Teresa Eltit Contreras, soltera, estudiante de secretariado, militante del MIR, fue detenida por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), en la vía pública en una hora y lugar impreciso, sin testigos, el día 12 de diciembre de 1974. Su aprehensión está ligada a una intensa represión desatada en contra de los militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, que en gran número estaban detenidos en esa época, y posiblemente a la muerte de José Bordaz Paz, importante dirigente del MIR, hecho ocurrido días antes y con el cual la afectada estaba relacionada.
Existen numerosos testimonios de ex prisioneros políticos que estuvieron detenidos en Villa Grimaldi que aseguran haber visto a María Teresa Eltit Contreras en ese lugar, entre la fecha de su detención y hasta el día 8 de enero de 1975, en que fue sacada con rumbo desconocido, junto a María Isabel Joui Petersen, el esposo de ésta, Renato Sepúlveda Gajardo y otro prisionero que se ha descrito como joven, delgado, de pelo negro, cuya identidad se desconoce hasta ahora.
Uno de estos relatos corresponde al de doña Patricia Del Carmen Guzmán Pardo quien estuviera detenida en Villa Grimaldi entre el 1º y el 17 de enero de 1975. Señala en su declaración jurada de 24 de octubre de 1979, que durante su estada en este recinto compartió la celda con varias otras personas entre las cuales menciona a María Teresa Eltit Contreras y a otras testigos tales como Ángeles Alvarez y María Alicia Salinas Farfán, que han coincidido plenamente con la declarante en las circunstancias deplorables en que se encontraba la afectada. En un párrafo de esta declaración jurada señala textualmente:
"En lo que respecta a María Teresa Eltit Contreras, puedo declarar que estuve con ella 8 días, desde el 1º al 8 de enero de 1975, período en el cual me contó detalles de su detención y de los apremios ilegítimos de los cuales fue objeto durante esos días y en forma especial a su llegada".
"En efecto, me contó que llevaba a la fecha de mi ingreso 15 días detenida. Me señaló, asimismo, que la habían detenido por haber vivido con José Bordaz y que su detención había sido en la calle, al ser reconocida por agentes de la DINA y que dos individuos vestidos de civil la habían introducido a la fuerza a una camioneta C?10 Chevrolet de color rojo con capota negra, llevándola al cuartel de Villa Grimaldi. Fue interrogada y maltratada durante dos días completos por el Comandante Marcelo Moren Brito, alias "El Ronco" y "El Coronta". Después, debido al estado que se encontraba la dejaron tranquila durante 10 a 12 días, pero, cuando el día 8 de enero ingresó a Villa Grimaldi como detenido Emilio Iribarren, alias Joel, la volvieron a sacar a interrogatorio, también en esa oportunidad a cargo del Comandante Moren Brito.
"María Teresa Eltit reconoció a Iribarren al verlo llegar, mirando por la ventana. Me expresó que Iribarren era Joel. En el interrogatorio al que aludo, María Teresa y Emilio Iribarren fueron colocados en "la parrilla", consistente en un camarote doble, de huinchas metálicas. Ella ocupó el camarote de arriba y abajo fue amarrado Iribarren. Durante ese día, el guardia que cumplía tareas, respondía al nombre de "Jote".
"Dos días después de ese interrogatorio, el día 8 de enero, María Teresa Eltit Contreras fue sacada de Villa Grimaldi junto con María Isabel Joui Petersen, la cual estuvo cuatro días con nosotros; María Isabel, antes de llegar a Villa Grimaldi, había estado en la casa de la DINA de calle Quilín. Junto a ella fueron sacados Renato Sepúlveda Gajardo, esposo de María Isabel Joui y un joven delgado de pelo negro. Estas cuatro personas no volvieron a verse nunca más".
"María Teresa Eltit Contreras salió vestida con ropa distinta a la cual vestía cuando fue detenida. En esa oportunidad usó una falda azul con dos bolsillos laterales, modelo godó, polera y chalas tipo terraplén, de mezclilla piel de durazno, muy usadas de color azul. Usaba el pelo corto y tenía el cuerpo lleno de estrías producidas por la aplicación excesiva de corriente eléctrica".
"María Teresa recibió en devolución sólo parte de sus especies personales: una cartera, una chauchera con dinero y un par de aros que yo vi cuando se los colocaba. Le retuvieron los efectos de más valor, un reloj, un anillo y una gargantilla de oro. Al exigir la prisionera, en mi presencia, su devolución, se le contestó que si seguía reclamando la dejarían más días en el cuartel, asegurándole, por otra parte, que una vez que encontraran las especies se las llevarían a "Los Álamos", expresión que me llamó la atención ya que no especificaron si el destino era Tres o Cuatro Álamos. Pasadas las cuatro de la tarde del dí 8 de enero, se los llevaron en una camioneta C 10 roja, chevrolet con capota negra; dos individuos con ropa de civil iban adelante y dos atrás”
Otra de las testigos, doña Ángeles Beatriz Alvarez Cárdenas, la que fue apresada el día 6 de enero de 1975 por agentes de civil y también conducida a Villa Grimaldi, declaró en noviembre de 1979, en relación a la permanencia de la afectada en ese lugar y a su situación, lo siguiente: "...el día 7 de enero alrededor de las 3 de la madrugada fui conducida a una habitación en Villa Grimaldi donde se encontraba María Teresa Eltit Contreras y María Isabel Joui.
La primera de ellas es una joven bajita, de pelo corto, de contextura delgada, bien formada. Me comunicó que en esa fecha llevaba aproximadamente 21 días detenida, habiendo permanecido antes en otro lugar, ubicado en José Domingo Cañas.
Me informó, asimismo, que había sido fuertemente torturada pero que en la época que se encontró conmigo ya se había recuperado físicamente. Se veía en buenas condiciones. Ella creía haber pasado lo peor y que muy pronto su detención sería reconocida. Comentó, igualmente, que su compañero, José Bordaz, había muerto en un enfrentamiento, ella lo había visto vivo, pero agónico".
"En esos días fue detenido Joel, cuyo nombre es Emilio Iribarren. Lo veíamos desde una ventana, sentado frente a un pequeño escritorio, con una hoja de papel que él debía utilizar colocando en ella los nombres de las personas que habían hecho trabajo político. Joel fue primero interrogado usando en su contra apremios ilegítimos, incluso se le llevó a su mujer, de nombre Linda y a su guagua de tres meses que padecía mongolismo. La esposa lloraba y le pedía que "dijera todo lo que sabía", para así "salvarlos a ella y al niño". Joel, habló en varias oportunidades con los agentes de la DINA, comenzando con posterioridad a llegar las personas detenidas por él mencionadas, las que eran sometidas a un careo con él".
"María Teresa Eltit fue sacada a un interrogatorio el 8 de enero. Volvió muy afligida y nerviosa. La sacaron de Villa Grimaldi ese día, yo no volví a verla nunca más a pesar de haber estado detenida en Cuatro Álamos y, posteriormente en Tres Álamos hasta el día 10 de septiembre de 1975, fecha esta última en que fui puesta en libertad".
También vio a la afectada en Villa Grimaldi, doña Olga Cortés Bruna, apresada por agentes de civil el día 28 de diciembre de 1974 y conducida a ese recinto. En relación a su encuentro con María Teresa Eltit Contreras señala: "Apenas ingresó a la pieza donde fui confinada se me acercó una joven que trató de consolarme... A través del trapo que tapaba mis ojos pude percibir que se trataba de una niña muy agraciada de unos 22 o 23 años, delgada y que no usaba venda en sus ojos lo que evidentemente, en el primer momento fue motivo para que yo desconfiara de ella. Me dijo llamarse María Teresa Eltit Contreras, yo he podido reconocerla, posteriormente, al ver su fotografía, que hacía alrededor de 12 días que estaba detenida en ese lugar, que su compañero había muerto en un encuentro con la policía de seguridad, habiendo sido baleado en la calle. Me explicó, igualmente, que ella no usaba venda porque la utilizaban para "lavar los platos", ocasión que le servía para salir de la pieza y ver a los demás prisioneros".
"Permanecí nueve días con ella y durante ese período puede conocer algunas de las circunstancias de su vida. Siendo hija única era muy apegada a su madre, tenía una gran preocupación por ella y comprendía que su detención sin que se le hubiera dado aviso a su madre, le causaría un gran sufrimiento".
"María Teresa Eltit es una joven muy valerosa, de gran espíritu, y muy compasiva. Había sido "parrillada" en varias oportunidades y, a pesar del gran temor que le tenía a ese tipo de apremios, lograba sobreponerse, más aún, podía reconfortar a las otras detenidas cuando volvían de los interrogatorios, golpeadas, malheridas".
"En los días que compartimos ella estuvo muy enferma del estómago pero cuando fue sacada de Villa Grimaldi, en compañía de Renato Sepúlveda Guajardo, de su cónyuge María Isabel Joui Petersen y de un joven moreno cuyo nombre desconozco, se encontraba en buenas condiciones físicas. Los días anteriores a su traslado y después de un interrogatorio se había vuelto muy nerviosa".
María Alicia Salinas Farfán, detenida por la DINA el 3 de enero de 1975 y conducida a Villa Grimaldi donde permaneció hasta el 10 de enero de ese mismo año, relata en declaraci�n jurada de fecha 16 de julio de 1980, que al llegar a ese recinto y luego de ser torturada, fue llevada a una pieza donde estaban Patricia Guzmán Pardo, Lucrecia Brito, Clara Luengo, Olga Cortés, Beatriz Miranda, María Teresa Eltit Conteras y María Isabel Joui Petersen. Dicha pieza estaba separada por un tabique de la sala de torturas y permanecían allí estas mujeres casi permanentemente encerradas con llave.
Con respecto a la afectada dice: En este punto deseo manifestar todo lo que me consta sobre la permanencia en Villa Grimaldi de María Teresa Eltit Contreras y María Isabel Joui Petersen. A las dos las conocía desde mucho tiempo atrás y, por esa misma razón, fue con ellas con quienes más compartí y conversé en la pieza en la que nos tenían detenidas. María Teresa Eltit Contreras me contó que había sido detenida el 12 de diciembre de 1974, cerca del mediodía en la vía pública y conducida de inmediato a la Villa Grimaldi. Durante los primeros días fue intensamente interrogada con apremios ilegítimos, en especial por su relación con el dirigente del MIR José Bordaz Paz, quien había sido asesinado en esa época. Igualmente le preguntaban por el paradero de otro dirigente de nombre Hernán Aguiló. Recuerdo que a María Teresa la sacaban permanentemente de la pieza, obligándola a efectuar retratos hablados de personas que a la DINA le interesaba detener..."
Más adelante en esta declaración agrega: "El día 8 de enero a tempranas horas de la mañana María Isabel Joui y María Teresa Eltit fueron sacadas de la pieza y nunca más las volví a ver. María Teresa se despidió de mí, diciéndome que sería trasladada a 4 Alamos. Recuerdo que le devolví unas prendas de vestir que ella me había prestado: una falda de piel de durazno azul claro con rayas rojas, una polera y un par de chalas también de piel de durazno azul claro". Agrega más adelante "Ellas dos fueron sacadas de la Villa junto a un grupo de detenidos".
En otros testimonios, como los de los ex prisioneros Cristián Mallol Comandari, Ofelia Nistal Nistal, Héctor González Osorio y de la ex colaboradora de la DINA, Luz Arce Sandoval, también se reconoce haber visto a María Teresa Eltit Contreras en Villa Grimaldi en la misma época.
Con posterioridad a ser vista la afectada por todos estos testigos y otros en Villa Grimaldi, su nombre apareció en una información dada por el diario "O'Día" de Curitiba, Brasil, y reproducida el 24 de julio de 1975 por los diarios chilenos, en que se daba a conocer una lista de personas que supuestamente habían muerto en enfrentamientos con las fuerzas policiales en Salta, Argentina.
El diario O'Día, desconocido en Brasil, editó sólo dos números: precisamente en el segundo número aparecía esta información.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, informó que las autoridades pertinentes en Brasil habían señalado que el periódico no existía. Luego se estableció que se llamaba en realidad "Novo Día", nombre con el cual había reaparecido O'Día tras larga interrupción. El mismo Ministerio reconoció que no había constancia que las personas aludidas hubieran muerto en el extranjero. En esos mismos días en Argentina, en el semanario LEA apareció otra nómina con información de similares características a las ya descritas. Entre las dos publicaciones hacían mención a 119 nombres de personas que habían desaparecido después de ser detenidas por los servicios de seguridad chilenos.
GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS
El día 19 de diciembre de 1974 y a los pocos días de ser detenida María Teresa Eltit Contreras, su madre, doña Teresa Contreras Falcón, interpuso recurso de amparo en su favor, el que llevó el rol 1623?74. En esta presentación se solicitó informes al Ministerio del Interior, al Comandante en Jefe de la Zona en Estado de Sitio y al Comando de Aviación de Combate sobre antecedentes que obraran en su poder en cuanto a la detención de la afectada.
Las respuestas de estos organismos señalaron no tener antecedentes, por lo cual el amparo se declaró sin lugar el 27 de enero de 1975, siendo enviados los antecedentes al 2º Juzgado del Crimen de San Miguel para que investigara la ocurrencia de una posible desgracia.
En el Segundo Juzgado del Crimen de San Miguel se inició la causa rol 17.828 del 5 de febrero. Se decretó una orden de investigar al respecto, en la cual sólo se recogió la denuncia de la madre de Teresa Eltit Conteras y no se hizo ninguna otra diligencia. Debido a ello, el 16 de marzo de 1975 se declaró cerrado el sumario y se sobreseyó la causa por no encontrarse acreditado ningún delito en la desaparición de ésta. El señor Magistrado Pfeiffer ni siquiera hizo ratificar judicialmente a la madre su denuncia.
El sumario fue reabierto para los efectos de interrogar a la madre, pero fue nuevamente sobreseído por el Juez y aprobado por la Corte de Apelaciones de San Miguel el 15 de octubre de 1976.
En enero de 1980, doña Teresa María Contreras Falcón interpuso una querella por el delito de secuestro ante el Segundo Juzgado del Crimen de San Miguel, dirigiendo su acción en contra de Marcelo Moren Brito, alias el "Coronta" u "oso", por ser esta persona la que se encontraba a cargo de los detenidos de Villa Grimaldi. En este proceso se acompañaron los testimonios de Ángeles Alvarez Cárdenas y de Patricia Guzmán Pardo.
En esta acción se pedía la citación de Marcelo Moren Brito a quien una de las testigos, Patricia Guzmán Pardo, señaló como el autor de los interrogatorios y malos tratos a María Teresa Eltit Contreras, la citación de varios otros testigos y numerosas diligencias.
Ninguna de estas diligencias se realizaron en el Tribunal, puesto que rápidamente se declaró incompetente remitiendo los antecedentes al Primer Juzgado del Crimen de San Miguel, Tribunal que también se declaró incompetente.
Recién en junio de 1980 y conociendo de la contienda de competencia trabada entre los Tribunales de San Miguel, la Corte de Apelaciones de ese Departamento, resolvió que la causa era de competencia del Primer Juzgado del Crimen de Santiago.
El Sr. Magistrado del Primer Juzgado del Crimen de Santiago tampoco aceptó la competencia y envió los antecedentes al Segundo Juzgado del Crimen de Santiago que de la misma forma se negó a aceptar el conocimiento de la causa.
Esta nueva contienda de Tribunales se resolvió en agosto del año 1980 por la Corte de Apelaciones de Santiago, entregando el conocimiento de la causa al Primer Juzgado del Crimen, donde se le individualizó con el número de rol 114.907.
Habían transcurrido ocho meses desde la presentación de la querella.
En la ratificación de la querella, la madre de la detenida doña Teresa María Contreras Falcón, hizo presente al Tribunal que la orden de investigar este posible delito había sido diligenciada por la Brigada Investigadora de Asaltos de Investigaciones, departamento de policía que tenía otras funciones distintas a la de investigar un desaparecimiento. El detective de apellido Mombiela concurrió posteriormente al Tribunal aclarando que la orden se la habían dado sus superiores, pero que efectivamente no estaba dentro de sus funciones investigar este tipo de hechos.
En el juicio declaró la testigo doña Olga Luisa Cortés Bruna, ratificando lo expuesto anteriormente en una declaración jurada y también doña Ángeles Beatriz Alvarez Cárdenas. Ambas ex prisioneras reconocieron la fotografía de María Teresa Eltit Contreras, como la persona que habían visto en Villa Grimaldi.
Se citó asimismo en el juicio a Emilio Iribarren Lederman, a quien varias personas relacionaban con la afectada. Este reconoció haber estado detenido en Villa Grimaldi en esa fecha, la circunstancia de haber sido detenido con su mujer y un hijo mongólico, el hecho de haber mantenido una relación sentimental en otra época con María Teresa Eltit, pero negó absolutamente haberla visto en Villa Grimaldi. Tampoco proporcionó antecedentes sobre los Oficiales de la DINA que conoció en ese lugar.
En el proceso nunca se citó al querellado Marcelo Moren Brito, el que a la fecha tenía el grado de Coronel y se encontraba destinado en la Comandancia de la Guarnición de Santiago. Tampoco se ubicó a Osvaldo Romo, profusamente citado por los testigos como uno de los agentes de la DINA que ejercía funciones en Villa Grimaldi.
La causa fue sobreseída el 26 de diciembre de 1980 por no encontrarse justificada la perpetración del delito. Esta resolución fue aprobada en marzo de 1981 por la Corte de Apelaciones de Santiago.
Luego de los informes evacuados por la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, esta causa fue reabierta y el 26 de mayo de 1992 se presentó ante el 1er. Juzgado del Crimen una nueva querella por el secuestro de María Teresa Eltit Contreras. Esta causa ingresó a tramitación con el rol Nº 114907. A diciembre de 1992 se encontraba en estado de sumario con diligencias pendientes.
Una de las diligencias se relacionaba con la detención del agente de la DINA, Osvaldo Romo Mena, quien había sido detenido tras su expulsión de Brasil. En dicho país se había radicado a fines de 1975 bajo el nombre falso de Osvaldo Andrés Henríquez Mena. Romo había abandonado el país en momentos que estaba siendo citado por varios Tribunales que tramitaban causas de detenidos desaparecidos. A diciembre de 1992 había sido encargado reo en seis causas de detenidos desaparecidos.
JACQUELINE PAULETTE DROUILLY YURICH

Fecha de Detencion: 30 Octubre 1974
Edad a la fecha de detencion: 25 anos
Estado Civil : Casada
Cedula de Identidad: 6.853.430-5
Profesion: Estudiante de Servicio Social
Jacqueline Paulette Drouilly Yurich, nació el 3 de Diciembre de 1949 en la Clinica Florence Nightingale de Santiago de Chile. Hija de Jorge Drouilly Silva y Norma Yurich Costagliola.
Cuando tenia 4 años, su padre fue trasladado como arquitecto a la ciudad de Temuco, por el Ministerio de Obras Públicas, para esa oficina provincial. Al ano siguiente, 1955, la matriculamos en el kindergarten del Colegio Alemán.
Muy pronto, ella hizo amistades que llegaban a nuestra casa (y que conservó hasta últimos momentos). Cursó las preparatorias, destacándose como una niña alegre, comunicativa y sociable. En los años 1956 y 1957 le llegaron dos hermanas.
Cuando tenía 11 años tuvo nuevamente otra hermana. En 1964 se retiró del Colegio Alemán para entrar al Colegio Bautista junto a sus hermanas. Pero los últimos años de Enseñanza Media los cursó en el Liceo Gabriela Mistral de Temuco. El informe personal de su profesora jefe decía:
"Se adapta, es espontáneamente cooperadora, y responsable en sus actividades extra programáticas y muy cortés".
Jacqueline fue siempre una hija cariñosa y muy responsable en lo que se le encomendaba. Muy apegada a su familia, ayudando en todo a sus hermanas. Cumpliendo con sus profesores, su familia, sus amigos. De esto hay infinitos testimonios.
Su vocación siempre fue ayudar, a enfermos, desvalidos, pobres, abandonados, y esto desde muy pequeña. Muchas veces pensamos que a lo mejor iba a ser enfermera. Pero eligió la carrera de Servicio Social. Con buen puntaje, ella ingresó a ésta, en la Universidad de Chile, en Temuco.
Al tiempo después conoció a un joven que estudiaba también. Se enamoraron. Después él quiso seguir estudiando en Santiago. Se pusieron de acuerdo y nosotros nada pudimos, porque ella luego seria mayor de edad. Mucho le costó rematricularse en Santiago. Entonces optó por dar curso a sus inquietudes artísticas: el teatro, que era una antigua afición. Estuvo 2 años en la Escuela de Teatro de la U. de Chile. Luego, insistió en retornar a Servicio Social. Nuevamente
ingresó, aquí en Santiago, a la U. de Chile.
El dia 2 de agosto de 1974 contrajo matrimonio en el Registro Civil de Ñuñoa con Marcelo Salinas Eytel. Al poco tiempo se fueron a vivir a Decombe 1191, arrendando el segundo piso, con salida independiente. La casa era de una compañera de Servicio Social. Cinco días antes de ser detenida mi marido y yo los visitamos, almorzando con ellos. A las 6 de la tarde regresamos a Temuco. Esa fue la última vez que los vimos.
El día miércoles 30 de octubre de 1974, cerca de la medianoche, cuando ella hacia un trabajo para la Escuela, en la parte baja (la casa de su compañera), ya que hacia la práctica en INACAP, y necesitaba la máquina de escribir, llegaron unas camionetas con hombres vestidos de civil preguntando por Marcelo. Ella les dijo que no estaba y que pronto llegaría, que ella era su esposa. Entonces empezaron a interrogarla, y bruscamente la hicieron subir al 2º piso, allanando, golpeándola y cometiendo toda suerte de atropellos para saber del paradero de su esposo.
Segun declaraciones de la Srta. Marilú Varela, estos fulanos estuvieron volviendo varias veces a la planta baja, mientras ella, su hermana, su hermanito, la empleada y un chofer de su casa, oian la fiesta con música y bailes que tenían los otros arriba,
después de haberse llevado a mi hija que, apenas pudo colocarse un abrigo de lana y un gorro cuando ellos, echándola a una camioneta, le dijeron a la gente de la casa que se llevaban a mi hija "en calidad de REHEN", mientras tomaban a mi yerno "si Ilegaba", pero ya a esas horas habia toque de queda, amenazaron a Marilú y dejaron gente apostada.
El jefe del grupo que, por las senas, era Osvaldo Romo le dijo a Marilú que no se acostara porque volverían a conversar con ella... para hacerle "otras preguntitas" y esperar a Marcelo.
Una amiga mía que visitaría a Jacqueline al dia siguiente supo de esto y nos avisó a Temuco. Yo viajé a Santiago y ahi comenzó nuestro largo y angustioso peregrinaje. Alguien me dijo que fuera al Comité Pro Paz. Visité después la casa de Alberto Decombe y hablé con la Srta. Marilú, y recién ahí supe que a mi yerno lo habían tomado al día siguiente en la puerta de la casa, disparándole a un taxi donde venia y llevándolos con el taxista.
Presentamos un recurso de amparo por mi hija. Otro por los dos. Una denuncia por secuestro. Otro recurso más, agregando una carta que venia de la Cruz Roja Internacional diciendo que habian visitado a Jacqueline en el penal de Tres Alamos el dia 20 de noviembre de 1974. Y que acerca de su esposo no tenían noticias aún.
Con los recursos de amparo; denuncia por secuestro, cartas de 2 o 3 páginas al Ministro de Interior, general Rafaél Benavides, al comandante en jefe de la Gobernación Militar de Santiago, Jaime Arellano Stark, y muchos otros generales y personajes de todas las ramas. Entrevistas con cónsules, embajadores, altos comisionados. Visitas, casi todos los días, durante años a mucha organismos, como el CIME, CONARE, CELADE Y cuantos viajes diarios a la Secretaria de Detenidos (SENDET), preguntando y preguntando al Ministerio de Defensa. Obteniendo visas de países europeos y americanos para poder tener un lugar donde llegaran mi hija y su esposo depués de ser juzgados de acuerdo a la más perfecta forma de la Justicia: sin escuchar otra cosa que no fuera: "Quédese tranquila señora'' "Vuelva en una semana más".
Mientras en Tres Álamos, la Correccional y otros lugares de reclusión contestaban: "Aquí no se encuentra es persona. No insista". Otras veces... "No hemos tenido noticias". "Nosotros no sabemos nada , vaya al SENDET.
A mi hija la llevaron esperando familia: un embarazo de tres meses. ¿Y ese hijo que debió de nacer alrededor de abril de 1975? ¿Qué fue de él? ¿Dónde lo tienen? ¿Dónde?
Yo di a luz una hija sana, hermosa e inteligente. Y en la flor de la edad, cuando se aprontaba a ser madre, una noche, clandestinamente irrumpen en su casa felones de un organismo llamado SIM, DINA o CNI y la llevan con destino a las casas de tortura, la incomunican, luego la hacen desaparecer, privando de vida a su hijo y torturando también a toda su familia.
Dios sabe que no hay eternidad con qué pagar tanta perversidad. Hoy, los testimonios, las declaraciones juradas, los testigos, están en todas partes de Chile y del mundo. Los nombres de mi hija y de mi yerno están en numerosos paises de América, Europa, Africa, en las Naciones Unidas, resonando...
Pero se ha dicho públicamente que éstas, como cientos de personas más "No han existido nunca en Chile".
(testimonio de la madre de Jacqueline)
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Para una misa el año 1991, la madre de Jacqueline escribió esta tarjeta: "Todo ha de ser distinto.
Lentamente. Ahora el tiempo esté dividido en "antes y después" de los Detenidos-Desaparecidos.
Las nuevas generaciones, despu´rs de las victimas, desde las torturas, pensarán como ellos: el ser humano es lo más Importante, en su derecho como tal.
La codicia alimenta a algunos, pero también se vierte, de pronto, en miseria.
Y que es inconducente a un mundo mejor.
Nuestras almas están partidas, pero no así el pensamiento: firme.
No ajusticiamiento, pero si justicia.
Llevamos el corazón quebrado y el alma en penumbra, pero seguiremos hasta siempre.
Ya fue descubierto que la perversidad no es una mentira:
Los hay quienes dieron las órdenes.
Los que las cumplieron.
Los que promovieron.
Y los que se involucraron en la ayuda o con el aplauso.
Pero aquí están Marcelo Salinas Eytel y Jacqueline Drouilly Yurich, marido y mujer.
El, 30 anos, Técnico Electrónico, detenido en esta fecha.
Ella, 24 años, terminando su carrera de Asistente Social, embarazada de tres meses.
Ellos y todos los detenidos-desaparecidos harán recordar a los presentes esta triste verdad para que el horror que duró tantos años no vuelva a suceder.
Para que nunca más.
Cuidaremos, exigiremos y llegaremos.
Norma Yurich de Drouilly.
30 de Octubre de 1991
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Marcelo y Jacqueline
Marcelo Salinas Eytel 

